MEMORIA HISTÓRICA

Exhumados los restos de tres adultos con impacto de proyectil del cementerio de San Fernando

Exhumados

 

Los trabajos de exhumación están autorizados por el Ayuntamiento de la localidad gaditana hasta diciembre.

Europa Press

Los trabajos de exhumación comenzados a principios de agosto en el cementerio de San Fernando (Cádiz) han permitido exhumar y trasladar a depósito los restos de tres adultos de unos veinte años con impactos de proyectil en una presunta fosa de personas asesinadas en 1936.

Según ha informado el Ayuntamiento en una nota, este proceso de exhumación ha sido complementado con tratamiento de limpieza, montaje de cada esqueleto en posición anatómica sobre un tablero y traslado al depósito del cementerio, donde se encuentran desde el pasado 30 de agosto.

El despacho de Queipo de Llano o cómo hacer apología del golpe de Estado de 1936

El despacho de Queipo de Llano expuesto en el Museo Histórico Militar de Sevilla

 

Desde 1992 el despacho del general fascista se exhibe de forma permanente en el Museo Histórico Militar de Sevilla. El Instituto de Historia y Cultura Militar del Ejército de Tierra intenta justificar a ‘Público’ el interés “histórico de la pieza” por la que han pasado ya 82.000 visitantes en 2017.

María Serrano

El recuerdo de la figura del general fascista Gonzalo Queipo de Llano ha dejado más de una huella en la ciudad de Sevilla. Hay varios ejemplos: el majestuoso cortijo de Gambogaz que el Ayuntamiento de la ciudad le donó en 1937 es uno de ellos. Otros símbolos que recuerdan el paso de este militar por Sevilla pueden encontrar desde 1992 en el Museo Histórico Militar de la ciudad andaluza.

Se trata del despacho y micrófono con los que el jefe del Ejército del Sur lanzaba proclamas de odio a la Sevilla de los vencidos. La mesa donde Queipo firmaba miles de sentencias de muerte es hoy una pieza “histórica” dentro del museo para el reclamo de turistas que pasean por el interior de la Plaza de España de Sevilla.

El nieto del “rojillo” busca a su abuelo fusilado en la Guerra Civil

fosa

 

Alberto Malo quiere exhumar los restos de su abuelo, fusilado en Huesca en 1938, con la ayuda del Círculo Republicano “Manolín Abad” para darle un entierro digno

El primer intento en el cementerio municipal de la capital oscense ha fracasado al no encontrarse nada donde se creía que estaba enterrado, pero la familia aún no se rinde

A su padre, recuerda el nieto del asesinado, hasta el maestro le llamaba “el hijo del rojillo”

En el Alto Aragón existen 187 fosas comunes de la Guerra Civil de las que solo se han abierto 17. El Círculo realizará otra exhumación a finales de año en el cementerio de Las Mártires

Manuel Barluenga

A Casimiro Malo Satué lo fue a buscar la Guardia Civil a casa cuando languidecía el verano de 1938 y el país llevaba dos años en llamas por la guerra. Era labrador, tenía 41 años y sus delitos fueron la “rebelión militar” y ser miembro del Comité Republicano de Alcalá del Obispo. Tras dos meses en la cárcel de Huesca, un consejo de guerra le sentenció a muerte. Le fusilaron junto a la tapia del cementerio de la carretera de Zaragoza el 25 de noviembre de 1938. Dejó tres huérfanos. Fue su primera muerte. Su nieto, Alberto Malo, quiere evitar la segunda y busca sus restos para darles “un entierro digno” en el pueblo y junto a la que fue su esposa. Por ahora, sin éxito.

Parecía muy cerca de encontrarlo después de que el 15 de julio comenzasen los trabajos de exhumación en el espacio donde se cree que arrojaron a Casimiro sus verdugos. Cuadro 1, sepultura 83. Pero el pasado sábado 22, tras cavar una fosa de unos dos metros de profundidad y superar todos los obstáculos burocráticos, Casimiro no estaba allí. “Esto podía ocurrir”, reconoce Alberto Malo. Se trataba de la primera exhumación relacionada con la Guerra Civil que, a petición de los familiares, se llevaba a cabo en la capital oscense y suponía el culmen de meses de labor previa de investigación y documentación.

Víctimas del franquismo: recuperar sus restos y recuperar su memoria

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Arturo Peinado Cano

La Ley de Memoria establece un sistema de gestión privatizada de las exhumaciones, inhibiéndose el Estado de sus obligaciones, transfiriéndolas a familias y asociaciones, y negando explícitamente el derecho a la Justicia de las víctimas

Cada vez que alguien oye hablar de la recuperación de la memoria histórica, si no está directamente implicado en la cuestión, identifica casi automáticamente este concepto con la exhumación de fosas comunes del franquismo. Esto no sólo se debe al impacto social que las imágenes de dichas exhumaciones causan, también a la simplificación que los grandes medios de comunicación transmiten sobre el sentido y los objetivos del movimiento social por la recuperación de la memoria. Pero ni las organizaciones memorialistas y de víctimas del franquismo nos dedicamos exclusivamente a realizar exhumaciones, ni el fenómeno es tan simple como se nos presenta.

La Federación Estatal de Foros por la Memoria  ha realizado una quincena de exhumaciones de fosas comunes del franquismo en diferentes comunidades autónomas. Todas se llevaron a cabo por profesionales de diversas disciplinas como trabajo militante no remunerado durante sus vacaciones,  y en cada una de ellas presentamos denuncia ante el juzgado natural competente por el tipo penal de crímenes contra la humanidad. Es decir, exigiendo la implicación de la Justicia en la exhumación conforme dispone la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y en consonancia con lo establecido por el Derecho Penal Internacional de los derechos humanos.

Muerte de un maestro republicano: “Le sacaron los ojos y le cortaron los testículos”

maestro

 

Un vil crimen, cometido por falangistas en una aldea de Lugo, convirtió a Arximiro Rico en un mártir de la educación pública. Hombre ilustrado, encarnó el progreso en el rural gallego, sometido al poder de curas y caciques, quienes apagaron su luz.

Henrique Mariño

Llamaron a la puerta de la casa y su madre, la noche ya encima, le rogó que no abriese la puerta. Se lo llevaron. De camino a la sierra de la Ferradura, los falangistas pararon en una taberna a abrevar y a él, mientras, lo amarraron a una argolla. Monte arriba, cabalgaron sobre su lomo. Al llegar a la cima, “le cortaron los testículos, se los metieron en la boca, le cortaron la lengua y le quitaron los ojos… Y todo eso vivo, claro”. Luego lo molieron a palos y abrieron fuego. “Eran tiros de escopeta, porque la cabeza estaba desfigurada”. Muerte de un maestro. Primero de septiembre de 1937.

“Es Arximiro, criatura única y ser colectivo, nombre gentilicio de todos los maestros escarnecidos y asesinados por la réplica fascista de Atila, que martirizó a la Galiza republicana entera”, escribe Xosé Manuel Beiras en uno de los prólogos de Maestros de la República, de María Antonia Iglesias. La periodista alumbró esta antología de mártires de la enseñanza, santos laicos a los que ningún cura rezó, tras descubrir el trágico fin de un hombre hecho a sí mismo y deshecho por otros. Lo leyó en Arximiro Rico, luz dos humildes, escrito a dos manos por Narciso de Gabriel y Xosé Manuel Sarille, quienes rescataron su figura del silencio.

ATOCHA

homenaje

 

Un ejercicio de restauración de una memoria histórica próxima: el 24 de enero se cumplirá el 40º aniversario del atentado terrorista

Ángel S. Harguindey /El País

Lo mejor del programa Atocha: 1977. Los mártires de la democracia (1.532.000 espectadores), de La Sexta Columna, fue recuperar uno de los sucesos más terribles de la España posfranquista, la matanza de cinco personas en el bufete laboralista de la calle Atocha a manos de unos pistoleros fascistas. Asesinatos precedidos por las muertes de dos estudiantes, Mariluz Nájera y Arturo Ruiz, en sendas manifestaciones madrileñas. Todo en una semana en la que también fue secuestrado el general Villaescusa por parte de un turbio grupo radical, los Grapo.

El programa se basó en material de archivo y entrevistas, entre otros, con el único superviviente de la masacre, cuyo testimonio fue lo más conmovedor del espacio Alejandro Ruiz-Huerta. Un ejercicio de restauración de una memoria histórica próxima —el 24 de enero se cumplirá el 40º aniversario del atentado terrorista— de la que se pudieron extraer valiosas conclusiones: desde el impecable ejercicio del orden público en la multitudinaria manifestación del entierro de las víctimas, orden a cargo del aún ilegal Partido Comunista, hasta la consolidación de un anhelo democrático.

Fueron tiempos violentos, de incertidumbres y esperanza. Los pistoleros de extrema derecha campaban con una libertad que sólo el amparo de un sector policial y de algunos jueces justificaban. El posterior juicio a los cuatro responsables directos del atentado corrió a cargo del magistrado Gómez Chaparro, que, como se le describe en el libro de Jorge e Isabel Martínez Reverte La matanza de Atocha. 24 de enero de 1977, “pasará a la historia como el magistrado que más daño ha hecho al Estado de derecho en el comienzo de la Transición”. Obstaculizó todo lo que pudo la investigación de los hechos, hasta el punto de que fue relevado de sus funciones, concediendo privilegios penitenciarios a los procesados y boicoteando cualquier posibilidad de indagar sobre quiénes estaban tras ellos.

Noticia publicada en El País el 14 de enero de 2017

LA JUSTICIA ARGENTINA INVESTIGARÁ EL ASESINATO DE GARCÍA LORCA TRAS UNA DENUNCIA

lorca

 

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) presentó en abril la denuncia que ahora se ha incorporado al caso

El caso ha sido incorporado a la causa que investiga en Buenos Aires la jueza María Servini por crímenes contra la humanidad

eldiario.es

La justicia argentina investigará el asesinato del poeta Federico García Lorca, del que se cumple el 80 aniversario este jueves, después de que el caso haya sido incorporado a la causa que investiga en Buenos Aires la jueza  María Servini por crímenes contra la humanidad.

Concretamente, la jueza Servini ha admitido l a denuncia que presentó el pasado abril la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), presidida a nivel nacional por Emilio Silva, y ha enviado ya el exhorto pertinente a España, según han informado a Europa Press fuentes del caso.

La asociación memorialista decidió llevar el asunto ante Servini, que lleva varios años investigando los crímenes franquistas, tras la aparición, en abril del pasado año, de  un informe de la Jefatura Superior de Policía de Granada fechado en 1965, que alude al asesinato de García Lorca en el entorno de Fuente Grande, en Alfacar (Granada).

LOS DÍAS NEFASTOS

coche

 

Como ya sucedió otras veces, en lo referente al desarrollo de la Guerra Civil en Sevilla sigue imperando la mentalidad creada por los vencedores. Seguimos, por tanto, sin Historia

 

elcorreoweb
Antonio Zoido

No existe una Historia sin días fastos y nefastos: las fechas de los unos y los otros la conserva de generación en generación como ejemplos de lo que ha servido para construir y para destruir la convivencia, para alcanzar las metas que se consiguieron y para impedir que se llegara a otras: la Historia consigna las victorias y las derrotas de los hombres y mujeres que formaron, siglo a siglo, cada comunidad.

Pero una cosa es la Historia, que por su propia esencia ha de terminar siendo objetiva a pesar de los obstáculos, y otra la perpetuación de la propaganda que de sí mismos construyen los vencedores de cada época mientras ésta finaliza. Mientras esto ocurre, la Historia se paraliza y, en su lugar, se instala una laguna mental que impide la reflexión y que no desaparece si, posteriormente, los hechos no se narran con objetividad.

EL PARLAMENTO SE ASOMA A LAS FOSAS DEL FRANQUISMO

fosas

 

Los diputados de IU, PSOE, PP y C’s escuchan a los familiares de los desaparecidos y abogan por pactar una ley de Memoria que cierre herida

elcorreoweb/ Daniel Cela/ Puerto Real

He aquí una imagen complicada: un veterano diputado del PP andaluz saca su móvil del bolsillo del pantalón y apunta con él hacia el interior de la fosa común que tiene a sus pies: click. Fotografía un cráneo con un agujero de bala, un esqueleto que sobresale de la tierra con la mandíbula desencajada, los restos de una persona torturada, fusilada y enterrada hace 70 años junto a docenas de cuerpos. Una víctima del franquismo. El diputado, con rostro serio, mira la foto, vuelve a mirar en el interior de la fosa y se aleja. La escena llama la atención de uno de los miembros del equipo de exhumación, que pregunta a su compañero: «¿A quién le enviará esa foto? ¿Al presidente de su partido? ¿Al presidente del Gobierno?».

EL JUEZ ORDENA EXHUMAR LOS RESTOS DE DOS FUSILADOS DEL VALLE DE LOS CAÍDOS

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La nieta de las víctimas acudió a la vía civil para recuperar los cadáveres de sus parientes del monumento franquista

El País/Fernando J. Pérez

Un juez ha ordenado desenterrar, identificar y entregar a la familia los restos de dos hermanos de Calatayud (Zaragoza) fusilados por miembros de la Falange en los primeros meses de la Guerra Civil y supuestamente inhumados en 1959 en un columbario del Valle de los Caídos.

El juzgado de Primera Instancia número 2 de San Lorenzo de El Escorial (Madrid) ha reconocido “el derecho a la digna sepultura” de Manuel Lapeña Altabás y su hermano Antonio Ramiro, cuya familia acudió a la vía civil para recuperar sus restos, tras haberlo intentado a través de las jurisdicciones penal y contencioso administrativa.